Calor del corazón para los niños bielorrusos
Aun en tiempos de crisis, familias de Cádiz y Sevilla les ofrecen acogida

MIGUEL ÁNGEL M. NUÑO y LUIS DE LA TORRE BELLIDO | Carmeli vive en un pueblo de la campiña cordobesa, Montilla, famoso por sus vinos y bodegas… y por Juan de Ávila. Su vida transcurre a diario entre su casa y su colegio salesiano, donde trabaja como limpiadora y “madre” de los 500 niños que allí estudian. Es, sobre todo, una mujer buena, trabajadora y sencilla. Y curtida por la vida. [Calor del corazón para los niños bielorrusos - Extracto]



















