Parroquias que fomentan la acogida y la convivencia
La Iglesia llama al diálogo y a la integración tras los sucesos de Salt
(Marina de Miguel) “La convivencia existe en Salt, y no es mala, teniendo en cuenta la diversidad de culturas y credos que hay y los problemas de pobreza que han aumentado por la crisis económica”, recalca Josep Casellas, rector de la parroquia de Sant Jaume que, junto a la de Sant Cugat, se ocupa de este municipio de Girona donde el 43% de la población es inmigrante. El pasado 22 de febrero, dos centenares de vecinos se manifestaron ante el Ayuntamiento, una protesta que derivó en varios altercados protagonizados por un grupo de personas que culpabilizaban a los inmigrantes del aumento de la delincuencia registrada. Estos sucesos han puesto sobre la mesa las dificultades existentes en la integración de inmigrantes, así como la radicalización de posturas xenófobas.

(Texto: María Gómez- Fotos: Luis Medina) Cuando el hijo de Rosa Pulido planteó en casa que quería ir al seminario (tenía entonces 12 años) no le hicieron mucho caso. Un cambio de colegio era un trastorno para la familia y, simplemente, no entraba en sus planes. Pero él estaba decidido, así que se presentó a las pruebas de ingreso, fue aceptado y ya lleva cinco años en el Colegio-Seminario de Rozas, centro situado en Rozas de Puerto Real (Madrid) y perteneciente a la Diócesis de Getafe. Estudia 4º de la ESO y “está abierto a ser sacerdote, pero todavía está discerniendo. Aún no tiene nada claro”, cuenta Rosa a Vida Nueva.
(Victoria Lara) Los primeros años del siglo XVII estuvieron caracterizados por una fuerte crisis social marcada por la pobreza, el hambre y las guerras. En medio de ese contexto, san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac atendían a los pobres en las calles de París y sus alrededores. Esas primeras redes de colaboración y grupos de ayuda dieron lugar al nacimiento de una organización laical, la Asociación Internacional de Caridad (AIC), y de una sociedad de vida apostólica, la Congregación de la Misión, ambas fundadas por san Vicente. Un poco más tarde, junto a santa Luisa, creaba la Compañía de las Hijas de la Caridad, la rama consagrada femenina. Hoy en día, y de nuevo en medio de una fuerte crisis a nivel mundial, la Familia Vicenciana (FV) sigue atendiendo a los más necesitados, aunque sus carencias, en algunos casos, sean distintas a las de aquéllos.
(Enrique Abad) Hace 50 años, un canónigo de Zaragoza se percató de una necesidad: la ciudad se expandía por el éxodo rural, un nuevo barrio estaba naciendo en la margen derecha del Ebro. Junto a las huertas comenzaron a construirse casas. Ese canónigo, D. Julián Matute, se dio cuenta de que no había ningún centro educativo para los niños que llegaban al barrio de Las Fuentes, que acogió al personal del tranvía y a quienes emigraban del campo a la ciudad en busca de una vida mejor. Lo que comenzó como una guardería para que las madres pudieran dejar a los más pequeños e ir a trabajar, fue creciendo hasta adquirir proporciones titánicas.
(Texto y fotos: Juan Ignacio Cortés) San Juan Casiano es una de las 68 parroquias de la Iglesia Ortodoxa Rumana que funcionan en España. Cerca de un millar de los aproximadamente 5.500 rumanos censados en la ciudad de Guadalajara participan en la vida de la parroquia, encomendada al padre Emilien Geabana desde su fundación, hace poco más de un año. Ante la necesidad de un lugar para reunirse y celebrar sus ceremonias religiosas, acudieron a la Diócesis, que les cedió una sala en la Casa Nazaret de Acción Social. Ecumenismo llevado a la práctica.
(Texto y fotos: Javier F. Martín) “Siempre hay que agarrar al lector por el cuello en el primer párrafo, hundirle los pulgares en la tráquea en el segundo, y mantenerlo entre la espada y la pared hasta la última línea”. Esta frase, de Paul O’Neil, es una de esas afirmaciones que los estudiantes de Periodismo deberían grabar en sus carpetas para leerla todos los días y no dejar de pensar en ella cuando ejerzan la profesión.
(Glòria Carrizosa) Llevo siempre en el corazón al pueblo de Lunsar y Mabesseneh. Por motivos de salud tuve que dejar definitivamente Sierra Leona en 2002, pero no hay un solo día que no piense en ellos”. El misionero Fernando Aguiló (Mallorca, 1950) ha seguido implicado, de distinta forma, pero siempre con el mismo objetivo: ayudar al pueblo de Sierra Leona. Ahora encabeza un proyecto de cooperación entre el hospital de San Juan de Dios de Esplugues de Llobregat (Barcelona) –donde reside– y el Saint John of God de Lunsar, en el área de pediatría; cuenta, además, con la colaboración del hospital de Althaia en Manresa para el material de quirófano, y con Farma Mundi, que impulsa un programa de atención a la mujer gestante.
(Texto y fotos: Glòria Carrizosa) Hace 16 años entrevisté al cardenal Paul Poupard, entonces presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, durante una breve estancia en Barcelona para inaugurar un nuevo curso de la Fundación Joan Maragall. Poupard se sentía interpelado ante el aumento de los no creyentes en Europa, e insistía en la necesidad de buscar nuevas fórmulas para hablar de Dios y transmitir la fe en Cristo a la sociedad. Desde hace 20 años, ésta es la preocupación de la Fundación Joan Maragall, que fue creada por el cardenal arzobispo de Barcelona, Narcís Jubany, con una visión inequívocamente cristiana, dispuesta a dialogar desde su propia identidad, con la intención de inculturarse en la sociedad contemporánea y, específicamente, en la cultura catalana.









