Vicente Jiménez, un hombre bueno y dialogante

JUAN RUBIO. Foto: SE QUINTANA | Su caso fue una excepción. Después se repitió con el obispo de Tenerife. El Papa lo nombró obispo de su propia diócesis, Osma-Soria. La vida sacerdotal de Vicente Jiménez había estado ligada a la formación del clero. Vicario episcopal y después vicario general con obispos como Diéguez, Braulio Rodríguez y Francisco Pérez, el clero de su diócesis lo aceptó plenamente.




















