Fabio Suescún: “Las circunstancias propias de los militares les hacen ser más espirituales”
Obispo castrense de Colombia
(Texto: Jimmy Escobar G. Foto: VNC) Como depositario de la fe de los miembros de las Fuerzas Militares de Colombia, monseñor Fabio Suescún, obispo castrense, conoce bien el dolor por la muerte en combate y la disyuntiva que representa para muchos militares, como creyentes, el tener que matar en defensa de la Constitución y el orden. En declaraciones a Vida Nueva, describe hasta dónde llega la misión del capellán militar, así como la del militar, desde el punto de vista de la fe y su respeto por la vida.

Nací en un pueblecito de la huerta murciana, El Palmar, el 4 de mayo de 1944. Mi madre, Encarnación, trabajaba en una fábrica de conservas que había en el pueblo y donde hemos trabajado todos mis hermanos. Mi padre, Victoriano, era albañil y por temporadas se marchaba a Francia. Eran los años difíciles que siguieron a nuestra guerra fratricida. De mis padres recibí su fuerte fe y me enseñaron el amor al trabajo, la dedicación, el sacrificio, el respeto, la generosidad y sencillez de vida, la oración y el silencio. Virtudes que están en la base de mi vocación sacerdotal y misionera.
(Jimmy Escobar G.)
Éste no es un verano cualquiera. Es el verano de 2010 y esto es Haití, un país que se paró el 12 de enero, hace ya algo más de seis meses, y todavía no ha logrado arrancar. Si uno se pone a pasear por las calles (y pasear es un verbo absolutamente inapropiado en este caso, porque sugiere tranquilidad y placer), se verá obligado a ir sorteando todo tipo de cascotes y basuras por todas partes. Éste es el verano del desescombre, del encontrar cadáveres enterrados en los edificios después de estos largos meses de descomposición, del dolor y de la desesperanza. Se calcula que para desescombrar Puerto Príncipe, la capital de este país caribeño, harían falta mil camiones que trabajasen durante mil días.
(Texto y fotos: Darío Menor) El Vaticano cambia su postura sobre la secularización de Occidente: pasa de la defensa a la ofensiva, de la queja por los espacios perdidos al intento por recuperar los corazones y las mentes de los ciudadanos que se olvidaron, o se cansaron, de ser cristianos. Esta ingente labor le corresponde al Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, el flamante dicasterio creado por Benedicto XVI y cuya dirección ha sido confiada al arzobispo italiano Rino Fisichella, hasta ahora presidente de la Pontificia Academia para la Vida y rector de la Pontificia Universidad Lateranense. Joven para la media de edad de la Curia romana (cumple 59 años en agosto), apunta al “nihilismo de Nietzsche” como causa principal de esta secularización y denuncia sin reservas la crisis que sufre la Iglesia en Occidente.
(José Ramón Navarro Pareja- Valencia) Erigida el 8 de diciembre de 2003, la Universidad Católica de Valencia (UCV) ha sido una de las que más ha crecido en los últimos años, alcanzando ya los once mil alumnos. Su rector, José Alfredo Peris Cancio, analiza para Vida Nueva el futuro de esta institución que, sin perder de vista el fundamento de sus raíces, se sabe adaptar a los nuevos tiempos.
(Texto: Victoria Lara. Foto: Luis Medina) Para vivir la misión no hace falta trasladarse al Sur, sino que se puede experimentar en cualquier lugar. Se podría decir que Mónica Fuster (Madrid, 1971), religiosa de los Sagrados Corazones y médico de familia, es una misionera del Sur y del Norte, pues en ambos frentes ha trabajado y de todas las vivencias ha sacado “jugo”. Acaba de plasmar sus experiencias en Honduras y la India en un libro: Viaje al Sur. Una historia con tantas vidas (Reinado Social).
(Texto y fotos: Darío Menor) José Luis González Novalín, ex rector del Centro Español de Estudios Eclesiásticos y de la Iglesia Española de Santiago y Montserrat en Roma, es todo un símbolo entre los miembros de la Iglesia española en la Ciudad Eterna, donde tiene su residencia desde 1974. La institución que ha dirigido hasta hace pocas fechas lleva 60 años ofreciendo a los sacerdotes diocesanos un lugar privilegiado para realizar sus estudios de doctorado y la investigación científica subsiguiente.
(Miguel Ángel Malavia) Arquitecto, viajero, canta, toca la guitarra… y acaba de publicar su primer disco. Sin duda, es un paradigma de lo que, hoy en día, incluiríamos en el ámbito del “éxito”. Sin embargo, hay algo que tal vez no concuerde con lo que algunos presuponen en un joven vitalista y moderno: hace dos años ingresó en el Seminario. Después de un tiempo de “rebeldía” y de dar “pasos hacia delante y hacia atrás”, Jaime Salmoreno trata ahora de responder a la llamada que siente que Dios le hace.
(Texto: María Gomez- Fotos: Luis Medina) Tras pasar por Málaga, donde ha participado en el encuentro de obispos responsables de Comunicación Social de Portugal y España (VN, 









