Las vocaciones de Martín Valverde
(Maite López Martínez) Entre el 8 y el 12 de octubre, Martín Valverde, sin duda el cantautor católico más famoso en la actualidad, ha vuelto a España para recorrer varias ciudades presentando su nuevo trabajo discográfico: Vocanción. Sigüenza (Guadalajara), Soria, Madrid, Ferrol y Santiago han sido los lugares donde se han concentrado sus fieles y entusiastas seguidores, que, seguro, no han quedado defraudados.

(Maite López Martínez) Hace unos meses, escribíamos aquí de Santiago María Antón y de su primer disco: Al Dios cotidiano. El hermano Santi, como a él le gusta ser conocido, vuelve ahora a ser noticia por el lanzamiento de su segundo disco, que lo supera con holgura y en muchos aspectos: Solamente Dios. La madurez de las composiciones es evidente. Se notan muy trabajadas, con diálogos entrañables, fruto del mucho andar y buscar a Dios, con poesía y realismo a la vez.
(Maite López Martínez) Hay cantautores que desparraman arte, dotes comunicativas y música con sus conciertos por toda la geografía española. Es el caso de Migueli, que, parafraseando a aquel viejo roquero en su famoso Blues del autobús, “vive en la carretera”. La proporción entre sus actuaciones y su producción discográfica, por indicar una cifra orientativa y simbólica (aunque ficticia), es del mil por uno.
TÍTULO: Todo es de todos
(Maite López Martínez) Carmelo Erdozáin (Aibar, 1939) es un sacerdote navarro, músico y compositor. Ha vivido desde su infancia ligado a la música. A los 8 años comenzó a estudiar solfeo y, posteriormente, estudió también clarinete y piano. Continuó compaginando los estudios hasta que terminó las carreras de maestro de capilla, órgano y composición en el Conservatorio Pablo Sarasate. Finalmente, amplió sus conocimientos en el Pontificio Instituto de Música de Roma al obtener una beca del Gobierno de Navarra. Tiene experiencia en la música de vanguardia en Darmstadt e incluso el diploma de mérito en composición de la Academia de Siena.
(Maite López Martínez) Pablo Santamaría es de esos autores que, incansable y humildemente, contribuyen a que el panorama de la música alternativa y contracorriente se vaya enriqueciendo y humanizando más y más. Empezó a actuar en los 90, con su guitarra al hombro y un gran talento, por los templos suburbanos donde se cuece y exhibe el tipo de música que compone.
(Maite López Martínez) Que un sacerdote sea músico no es algo novedoso. Muchos de los autores más conocidos lo han sido, desde la música clásica (J.S. Bach) hasta la litúrgica más posconciliar (Gabaráin). Tampoco el que los presbíteros utilicen la música cristiana en su actividad pastoral, ni que potencien o apoyen iniciativas de artistas y grupos cristianos. Incluso ya no es extraño que un presbítero se decante por expresar su fe a través del rock (pensemos en el veterano don José, el popular padre Jony o en la audacia de La Voz Del Desierto).
(Maite López Martínez) Fiel a su cita anual, y liderando una de las iniciativas más acertadas en el campo de la música cristiana, la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil de Valladolid (concretamente, la Comisión de Música y Evangelización) ha convocado el VIII Encuentro de Música y Espiritualidad, este año bajo el lema La esperanza es Armonía para tu nueva Música. El encuentro incluye diferentes talleres, charlas, coloquios, la convivencia entre los participantes, conciertos de evangelización, ratos de oración y, sobre todo, música, buena música. El evento empieza el viernes por la tarde con la acogida y una oración nocturna animada por el grupo musical NUHO (Nuevos Horizontes) y concluye con la comida del domingo.
(Maite López Martínez) Sólo la voz no es un disco al uso. Es casi un “experimento” sonoro, musical y espiritual. Como su propio título indica, las canciones están interpretadas a sólo dos cuerdas: las vocales. Ciertamente, Beatriz Grifol (autora, productora y solista del disco) destaca (y mucho) dentro del panorama músical cristiano por cualidades tan significativas como la profundidad y la calidez, en un timbre (y estilo) que se acerca al de la cantautora canaria Rosana.
(Maite López Martínez) Beatriz Grifol es uno de los grandes talentos ocultos de nuestro país, pero con una gran actividad interpretativa que la lleva del Norte al Sur, haciéndose, poco a poco, con un número considerable de seguidores. Influenciada por artistas tan dispares como Silvio Rodríguez, Presuntos Implicados, Lluís Llach, Pedro Guerra o Pablo Milanés, entre otros, Beatriz Grifol es una apasionada de la música de ascendencia asiática. Esta pasión tiene sus raíces en el impresionante peregrinaje de esta mujer por tierras nepalíes e indias. Allí, además de descubrir lo mejor de sí misma y esa parte de la humanidad (doliente y fascinante) con la que todos debiéramos encontrarnos alguna vez, supo verdaderamente quién era Dios, el Dios de Jesús.









