El escándalo de ocultar o minimizar los abusos

Editorial de Vida Nueva ante el motu proprio ‘Como una madre amorosa’

Papa con obispos

EDITORIAL VIDA NUEVA | Francisco arrincona a los obispos, eparcas y superiores generales negligentes con los abusos sexuales. El motu proprio que entrará en vigor el próximo 5 de septiembre dota de instrumentos jurídicos a la Iglesia para destituir a los prelados que no actúen contra los depredadores sexuales como ordena Roma.

De esta manera, el Papa insta a los responsables de diócesis y congregaciones no solo a tomar conciencia de la gravedad de esta lacra, sino a activar todos los mecanismos de prevención y actuación necesarios para afrontar el problema de frente. Cuando un pederasta actúa, él es el primer culpable de un delito a todas luces execrable, pero también genera un daño al colectivo al que pertenece.

No cabe mirar para otro lado, tampoco dilatar los tiempos por considerarlo un pecado puntual, menos aún ignorar o menospreciar a las víctimas, intentar ocultar o negar el problema ante la opinión pública o eximir de responsabilidades, reduciéndolas únicamente al abusador. Cualquiera de estas actitudes convierte a la institución que las ampara en cómplice de las vejaciones. Porque esconder o minimizar el delito por miedo a un escándalo público es el verdadero escándalo.

En el nº 2.992 de Vida Nueva. Del 11 al 17 de junio de 2016

 


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