La comisión cardenalicia sobre ‘Vatileaks’ presenta sus conclusiones al Papa

La magistratura vaticana decide en agosto si lleva a juicio al exmayordomo Gabriele

Paolo Gabriele exmayordomo del Papa sospechoso filtración documentos Vatileaks

ANTONIO PELAYO, corresponsal de Vida Nueva en ROMA | Ya hemos escrito otras veces que la palabra “vacaciones”, cuando se refieren al Papa, tiene solo un valor relativo. Entre otros asuntos, el Pontífice sigue con atención los temas más apremiantes del gobierno de la Iglesia. El jueves 26 de julio por la mañana, tuvo lugar una audiencia de características algo especiales: en una sala de la residencia papal fueron recibidos los tres cardenales encargados de llevar a cabo la investigación sobre la fuga de informaciones y documentos confidenciales.

Una comisión compuesta por Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore de Giorgi; a la reunión asistieron hasta 11 personas en total.

“El Santo Padre –afirma el escuetísimo comunicado de la Sala de Prensa– ha sido informado de las conclusiones a las que ha llegado la comisión cardenalicia y del curso que sigue el procedimiento penal. El Papa ha dado las gracias por las informaciones recibidas e invitado a la Magistratura vaticana a proseguir su tarea con esmero”.

El hecho de que L’Osservatore Romano haya dado en su primera página la foto de este encuentro ha sido interpretado por algunos vaticanistas como “signo inequívoco de que Benedicto XVI no tiene intención alguna de minusvalorar el incidente del cuervo y pretende con firmeza llegar a la completa verdad sobre la sustracción del apartamento papal de documentos y cartas aparecidas después en periódicos y libros” (Maria Antonietta Calabrò en el Corriere della Sera).

Si nos atenemos a los hechos y no a las especulaciones, lo nuevo en este espinoso asunto es más bien poco. Como dijo el portavoz Federico Lombardi, habrá que esperar a los primeros días de la segunda semana de agosto –el 6 o el 7– para que la magistratura vaticana se pronuncie sobre si lleva a juicio al asistente personal del Papa, Paolo Gabriele, o sobresee la causa por considerar que no hay delito; el juez Bonnet lo hará después de leer la requisitoria de Picardi.

Según Carlo Fusco, uno de los abogados del dependiente infiel, este habría reconocido su error y dado pruebas de su arrepentimiento.

Preguntas pendientes

Circula en ambientes habitualmente informados la impresión de que la tendencia prevalente sería la de no hacer leña y favorecer que el asunto se descargue ante la opinión pública lo antes posible, una vez que será muy difícil, por no decir imposible que se sepa toda la verdad, y que quedarán sin contestar al menos estas dos preguntas: ¿Gabriele actuó solo o tenía cómplices de diverso rango, incluidos los más altos? ¿Cuáles fueron los motivos que le llevaron a un comportamiento tan inexplicable: dinero, ingenuidad, afán de protagonismo, equivocada voluntad de ayudar al Papa en su tarea de sanear la Iglesia?

En las muchas horas de interrogatorio a que ha sido sometido, no sabemos si ha contestado a estas preguntas en uno u otro sentido, y, en todo caso, se guardará mucho por ahora de entrar en detalles.

Respecto a la comisión cardenalicia, esperar que haga llegar a la opinión pública algunas de sus conclusiones es equivalente a pedirle peras al olmo.

En el nº 2.812 de Vida Nueva. La comisión cardenalicia que investiga el caso ‘Vatileaks’ entrega sus conclusiones, íntegro solo suscriptores

 

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