La Europa creyente

EDITORIAL VIDA NUEVA | Se habla a menudo de que corren malos tiempos para el cristianismo en la Europa del siglo XXI. La increencia de la sociedad, la secularización interna de la Iglesia o un estilo de vida alejado de valores evangélicos como la solidaridad dan cuenta de ello.

¿Vale de algo seguir lamentándose por esta “crisis de relevancia”? En el Pliego que Vida Nueva publica esta semana, el profesor Luis González-Carvajal apuesta por hacer de las dificultades una ocasión propicia para asumir los retos que plantea la situación.

Se acabaron las quejas. Es hora de experimentar a Dios, de vivir la fe en comunidad, de hacerse significativos en el testimonio, de ser creyentes adultos. De lo contrario, caeremos en una “crisis de identidad”. Y eso sí sería para estar realmente preocupados.

En el nº 2.800 de Vida Nueva. Del 12 al 18 de mayo de 2012.


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