La Santa Sede aprueba las celebraciones no litúrgicas del Camino Neocatecumenal

El Papa insiste en la necesidad de la comunión eclesial

Papa con Camino Neocatecumenal audiencia 20 enero 2012

Ceremonia del 20 de enero con miembros del Camino Neocatecumenal

MARÍA GÓMEZ | El viernes 20 de enero, en la audiencia con 7.000 miembros del Camino Neocatecumenal y la ceremonia de envío a familias y sacerdotes a 17 nuevas misiones, el Vaticano dio el último paso en el proceso de reconocimiento de dicho movimiento. El Pontificio Consejo para los Laicos confirmó el decreto (del 30 de diciembre de 2011) por el que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos aprueba las celebraciones “no estrictamente litúrgicas” del Camino.

No se trata de que el Papa acepta algunas formas de sus celebraciones eucarísticas. Ese tema se zanjó en 2005, cuando el propio Benedicto XVI aclaró cuáles eran las especificidades reconocidas por la Santa Sede. Y eso no ha cambiado.

Jozef Clemens, secretario del Pontificio Consejo para los Laicos, leyó el decreto, en el que se da el visto bueno a las celebraciones incluidas en el Directorio catequético del movimiento (aprobado por la Congregación para la Doctrina de la Fe en 2010).

“[El decreto] Es un elemento más –indicó luego Benedicto XVI– que os muestra cómo la Iglesia os acompaña con atención a un discernimiento paciente que comprende vuestra riqueza, pero que atiende también a la comunión y a la armonía con todo el Corpus Ecclesiae”.

Además de reconocer el Camino como “un don especial que el Espíritu Santo ha otorgado a nuestros tiempos”, el Pontífice apeló varias veces a la comunión eclesial: “En vuestra valiosa labor, buscad siempre una comunión profunda con la Sede Apostólica y con los pastores de las Iglesias particulares en las que estáis insertados: la unidad y la armonía del cuerpo eclesial constituyen un importante testimonio de Cristo y de su Evangelio en el mundo en que vivimos”.

Los puntos de conflicto, zanjados en 2005

Sobre los puntos de conflicto con respecto a la liturgia de los neocatecumenales, Benedicto XVI se pronunció a través de una carta del 1 de diciembre de 2005 firmada por el entonces prefecto para el Culto Divino, cardenal Francis Arinze. En ella se indicaban al movimiento varias prácticas que debían cambiar.

“En la celebración de la Santa Misa, el Camino Neocatecumental aceptará y seguirá los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia, sin omitir ni añadir nada”, se decía claramente.

Seis fueron las advertencias principales:

  • El Papa decidió que deben participar en la misa de la parroquia al menos un domingo al mes.
  • Recomendó un período de transición de no más de dos años para que la Comunión se reciba del “modo normal para toda la Iglesia”, y no como venían haciendo.
  • Indicó que las moniciones que suelen hacer antes de las lecturas deben ser breves.
  • Y que las intervenciones testimoniales de laicos no deben tener apariencia de homilía, la cual está reservada al sacerdote o al diácono.
  • Sobre el intercambio de la paz, admitió la excepción ya concedida según la cual pueden realizarlo antes del ofertorio.
  • Y tienen que utilizar las demás plegarias eucarísticas, no solo la segunda.

Todo ello fue ratificado en la aprobación definitiva de los Estatutos, que se produjo en 2008.

El Camino Neocatecumenal nació en España en 1964 y hoy cuenta con 40.000 comunidades y 70 seminarios Redemptoris Mater en todo el mundo. En 2002, el Vaticano reconoció sus Estatutos ad experimentum, por cinco años. En ese tiempo, diferentes dicasterios se encargaron de estudiar los ámbitos que correspondían a sus competencias.

El proceso culmina ahora con el decreto de la Congregación que preside el cardenal español Antonio Cañizares.

En el nº 2.786 de Vida Nueva.

 

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