Abundancia de armas

EDITORIAL VIDA NUEVA | Las noticias que nos llegan acompañadas de estadísticas cuentan que en Somalia es más barato comprar armas que alimentarse y que la hambruna en aquella región es cada vez mayor, mientras aumenta el arsenal bélico. A la hora de buscar responsables, el dedo no solo señala a quienes allí viven y trafican, sino a quienes los sostienen desde despachos lejanos a los que les interesa esta carrera de armamentos.

Hoy más que nunca en este mundo globalizado, un grito de pavor nace de aquella tierra hambrienta y sedienta. Mientras no haya un compromiso real para eliminar armas y dar pan, los organismos internacionales habrán fracasado y su labor queda descalificada. No se puede seguir así en un mundo globalizado.

En el nº 2.776 de Vida Nueva (del 12 al 18 de noviembre de 2011).


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