Reiterados ataques a imágenes religiosas en Venezuela

Los obispos exigen al Gobierno una investigación diligente para identificar a los responsables

Procesión de la Divina Pastora en Barquisimeto

ANDRÉS CAÑIZÁLEZ. VENEZUELA | La Iglesia católica de Venezuela ha reaccionado con firmeza exigiendo al Gobierno de Hugo Chávez que emprenda de inmediato todas las investigaciones que sean necesarias para esclarecer los “lamentables e inadmisibles hechos vandálicos” contra imágenes religiosas, sobre todo en la zona occidental del país y, muy especialmente, en lugares con fuertes raíces católicas.

El pasado 3 de junio, la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) emitió un comunicado en el que los obispos de este país de mayoría católica manifiestan su “consternación y firme repudio” por las agresiones que recibió la imagen de la Divina Pastora, en Barquisimeto (unos 350 kilómetros al occidente de Caracas), donde cada año se vive la mayor procesión de fieles católicos venezolanos acompañando a la Virgen, y “otras sagradas y veneradas imágenes en diversos lugares de nuestro país”.

“Estos ataques –prosigue más adelante el breve texto episcopal– vienen a añadirse a otros hechos semejantes, ocurridos en los últimos años, en contra de personas, lugares y símbolos católicos y de otras denominaciones cristianas. Tales acciones vulneran el sentimiento católico de la mayoría del pueblo venezolano, desdicen del espíritu de respeto, tolerancia o afecto hacia lo religioso que es tradicional entre nosotros, atentan contra la convivencia pacífica, inciden negativamente en el clima de la seguridad ciudadana, y ponen en peligro el disfrute del derecho fundamental a la libertad religiosa y de conciencia consagrado en nuestra Constitución”.

Los prelados firmantes –encabezados por el presidente de la CEV y arzobispo de Maracaibo, Ubaldo Ramón Santana– solicitan a las autoridades competentes que adelanten “con diligencia las investigaciones pertinentes que lleven a esclarecer las causas e identificar y sancionar a los responsables de estos hechos, como muestra de lucha contra la impunidad y testimonio eficaz de vigencia del Estado del derecho”.

Agresiones directas a estatuas

La mayoría de los ataques ha consistido en agresiones directas contra estatuas e imágenes de la Divina Pastora, la Virgen de Coromoto (patrona de Venezuela) y del beato José Gregorio Hernández, una de las figuras que despierta más devoción entre la feligresía y cuyo proceso de canonización permanece abierto. La estatua de la Divina Pastora presenta un agujero de bala en su mejilla, mientras que las ovejas que cuidaba fueron decapitadas. Los hechos ocurrieron en Barquisimeto, capital del Estado de Lara. En el vecino Estado de Yaracuy, fue decapitada la estatua de José Gregorio Hernández. Otras imágenes han sido pintadas de rojo, mientras que a una escultura de la Virgen de Coromoto, en el vecino Estado de Portuguesa, le cortaron las manos. Las autoridades han insistido en que no hay, necesariamente, vinculación entre los diversos hechos acaecidos.

Según el sacerdote jesuita Jesús María Aguirre, director del Centro Gumilla, estas acciones podrían ser enteramente obra de radicales evangélicos, o bien provenir de actores políticos del “chavismo”, o ser una suerte de propaganda negra, es decir, de factores opositores –igualmente radicales– que buscan inculpar al Gobierno. Lo cierto es que, al cierre de esta edición, seguían sin ser detenidos los responsables, ni las autoridades habían dado a conocer pistas firmes sobre el caso.

Distintas versiones

El ministro del Interior, Tareck El Aissami, por su parte, manifestó recientemente su intención de castigar a los autores de tales sucesos, y señaló que sospecha de enemigos del Gobierno que buscan desacreditarlo. “Son prácticas históricas de la ultraderecha fascista (…). Si algún gobierno ha respetado la libertad de culto, las iglesias y la fe, es este Gobierno”, defendió ante la prensa.

La oposición, sin embargo, cree que los ataques fueron realizados por extremistas izquierdistas que apoyan a Chávez. “Los antecedentes de esos excesos anticatólicos en la historia de la ‘izquierda’ son mucho más extensos que los de la derecha, por ultra que sea”, publicó el diario Tal Cual. El editorialista Fernando Rodríguez añadió que sospechaba de los partidarios del Gobierno por la naturaleza atea del marxismo y la existencia de bandas de choque afines al chavismo.

Mientras tanto, los prelados aprovecharon también su nota para rechazar “la utilización reiterada del lenguaje, imágenes u otros símbolos religiosos con fines comerciales, políticos o ideológicos, ajenos por principio a su naturaleza y finalidad”.

En el nº 2.757 de Vida Nueva.