Bolivia revisará y actualizará sus relaciones con el Vaticano

El Embajador, que buscará una cita entre Evo y el Papa, dice que se adaptarán los acuerdos a la Constitución

 (Ronald Grebe-La Paz) El Gobierno de Bolivia anunció que se propone revisar “a fondo” las relaciones con el Vaticano para darles más protagonismo, por lo que buscará concretar un encuentro entre el papa Benedicto XVI y el presidente Evo Morales. Carlos de la Riva, nuevo embajador de Bolivia ante la Santa Sede, dijo que su país desea revisar diferentes acuerdos con el Vaticano para adecuarlos al nuevo texto constitucional y al proceso de cambio que vive la nación andina. Entre los temas prioritarios que se deberán encarar, están entre otros los convenios en materia de educación, salud, las clases de religión en las diferentes escuelas del país y la bonificación que da el Estado a las autoridades eclesiásticas.

“A la luz de la nueva postura de Bolivia, como país laico, hay que revisar los diversos contratos que existen desde hace muchos años”, dijo el nuevo embajador, explicando que la actual Carta Magna “reconoce y sostiene” a la Iglesia católica y establece que su relación se regirá mediante concordatos y acuerdos entre el Estado boliviano y la Santa Sede, pero “en nuestra (nueva) Constitución no saldrá el tema del sostenimiento a la Iglesia católica, y ése es un tema que hay que hablarlo, hay que negociarlo”.

En base a la Constitución de 1994 y a anteriores cartas magnas se firmaron al menos 19 acuerdos, pero muchos de ellos no están en vigencia y otros deben ser modificados, aclaró De la Riva, indicando que un ejemplo concreto es el de la bonificación a las autoridades eclesiásticas. En este caso, el Estado decidió dar este bono como retribución a las propiedades que le fueron confiscadas a la Iglesia.

El paso sustancial en la nueva Constitución es que el Estado boliviano ya no reconoce sólo a la Iglesia católica, sino a cualquier manifestación religiosa que venga a trabajar a Bolivia en bien del país. En este sentido, el Estado se convierte en laico y, por ello, no está adherido a ninguna de las religiones, pero las respeta a todas. Esto va a motivar, entonces, que se revisen los acuerdos entre el Estado de Bolivia y la Santa Sede, porque el carácter cambiará, no sustancialmente, pero sí explícitamente, ya que Bolivia dejará de reconocer sólo a la Iglesia católica y se deberá abrir a todas las otras creencias. Por ello, hay que revisar los acuerdos, incluso firmar un nuevo concordato entre Bolivia y la Santa Sede, que es un gran acuerdo de cooperación vigente entre la Iglesia y el Estado. De la Riva explicó que si bien esos cambios se traducirán en la revisión de los acuerdos con el Vaticano, también se deberá considerar el trabajo que realiza la Iglesia católica en Bolivia.

El nuevo embajador, de 58 años que se declaró católico y hasta hace poco dirigió los colegios San Calixto y San Ignacio pertenecientes a los jesuitas y presidió la Asociación Boliviana de Educación Católica, aseguró que su trabajo en la Santa Sede se encaminará a mejorar las relaciones, que se vieron deterioradas a raíz de cambios que se propugnaban en el texto constitucional y declaraciones de ex funcionarios del Gobierno. “Lo que se pretende es establecer unas relaciones de confianza, unas relaciones de solidaridad, de respeto, establecer una buena relación entre el Estado boliviano y la Iglesia católica”, dijo.

Uno de los asuntos prioritarios será el “diálogo” entre Bolivia y la Iglesia, que “debe ser abierto, franco, sincero, de solidaridad”, y el otro, lograr “un buen encuentro” entre el presidente Morales y el papa Benedicto XVI, “que beneficie a ambos”.Desde que llegó al poder hace casi dos años, Evo Morales y la Iglesia católica han tenido numerosos roces por asuntos relacionados con la educación, campo en el que la Iglesia católica cuenta con una cantidad importante de universidades, colegios y escuelas, y por las críticas de los prelados a políticas oficiales.El año pasado, Morales pidió a la Iglesia elegir entre “rezar o hacer política”, a lo que la Conferencia Episcopal contestó que seguirá ejerciendo su derecho a opinar. El mandatario también ha acusado varias veces a la Iglesia de ser una aliada de la oligarquía, después de que el clero le pidiera no imitar a la “democracia venezolana del presidente Hugo Chávez”.La Iglesia Católica, por su parte, llamó nuevamente al Gobierno y a los prefectos a reflexionar en este tiempo de Cuaresma, ante el surgimiento de amenazas de romper el proceso de diálogo que hasta el momento llevan adelante estas dos partes, solicitándoles que retornen a la mesa de discusión, que es la mejor forma de determinar acciones más racionales, manifestó el secretario para la Pastoral de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Fernando Bascopé.

Las lluvias de ‘La Niña’ dejan 50 muertos  

La magnitud del desastre natural que ha ocasionado en Bolivia el fenómeno climatológico conocido como ‘La Niña’ es superior a la que sufrió el país en 2007, porque ya han muerto 50 personas, hay tres desaparecidos y 45.000 familias se han visto afectadas.

Las precipitaciones pluviales, que debían haberse repartido en dos o tres meses, se han producido en dos o tres días, con lo que continúan también las graves consecuencias para la infraestructura vial, con cientos de kilómetros de carreteras afectados, y miles de viviendas destruidas, informó el viceministerio de Defensa Civil, aclarando que cinco de los nueve departamentos del país están en “alerta roja”.

La ciudad de Trinidad, capital del departamento de Beni, quedó aislada tras las intensas lluvias de los últimos días que anegaron las principales carreteras que comunican a esta urbe con el interior del país, y cerca de 25.000 personas resultaron damnificadas, informó el acalde, Moisés Chiriqui.

El primer edil reconoció que Trinidad enfrenta uno de los peores desastres naturales de las últimas décadas, ya que el nivel del agua superó en 40 centímetros el del pasado año. “La necesidad más urgente en este momento son las carpas, necesitamos por lo menos entre cinco mil y diez mil carpas más para poder albergar a las familias que quedaron sin techo porque sus viviendas fueron destruidas por la inundación”, sostuvo Chiriqui.

La ayuda internacional no se hizo esperar: España envió 20 toneladas de alimentos, desde los Estados Unidos llegó un lote de medicamentos y víveres, Alemania donará 200.000 euros y la Corporación Andina de Fomento (CAF) confirmó una donación de 150.00 dólares para los afectados. También el papa Benedicto XVI envió a Bolivia 50.000 dólares para ayudar a las personas que perdieron sus casas, enseres, animales y otras pertenencias. La Organización de Naciones Unidas (ONU) en Bolivia, por su parte, solicitó un apoyo económico de dos millones de dólares.

Mientras tanto, el cardenal Julio Terrazas instó a los creyentes a no publicitar con vanidad los hechos de solidaridad que se realizan ante los desastres climatológicos. “Nos parece escandaloso –lamentó el prelado– que se tengan que pelear por llevar la ayuda a los damnificados, que quieran aparecer sólo en donde están los canales de televisión y se olvidan de esos centenares que han estado sin poder siquiera comer. El dolor y el sufrimiento no tienen grupo, ni sigla”.

Entre enero y marzo de 2007, el fenómeno de ‘El Niño’ causó 56 muertos, ocho desaparecidos y 600.000 damnificados, además de pérdidas cifradas en 443,3 millones de dólares, un 4% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, según informes de la ONU.